jueves, 11 de abril de 2013
Experimento Polgar
Como les comenté en el post anterior este blog está como "de vacaciones". Lo que no implica que su autora, en estos momentos por tierras yanquis, también esté tirada panza arriba tomando sol. Acá seguimos trabajando. Y cada tanto escribiendo cosas que nos dan muchas satisfacciones. Como esta crónica para la Revista Orsai, que tiene mucho que ver con Budapest.
Acá pueden leer el adelanto que escribió Hernán Casciari sobre la crónica. Ahí mismo, si hacen clic sobre la primera imagen, pueden leer la nota entera.
O acá tienen la revista en PDF. Pasen y vean :)
miércoles, 17 de octubre de 2012
Convocatoria 2012
¿En serio no escribo un post desde abril? ¿Pasó tanto tiempo que hasta Blogger cambió todo el diseño? Bueno, les aseguro que si les hiciera un recuento de mi vida estos últimos meses podrían entenderme :)
Pero, por otro lado, desde abril siguieron pasando cosas con el blog. Seguí actualizando la página de Facebook con esas fotos que aparecen y no puedo dejar de compartir. Y que pueden ver acá. Y seguí recibiendo mails de personas ansiosas por visitar la ciudad y a las que traté de ayudar con pequeños consejos. Y para todos ellos estos dos años de blog siguen vigentes. Porque más allá de que aparecen nuevos lugares, desaparecen otros, y otros cambian de nombre, en general siempre traté de reflejar el espíritu ecléctico de esta gran ciudad (y alrededores). O sea, siguen invitados a recorrer de acá para atrás y buscar lo que necesiten. Y si no está, siempre estaré dispuesta a ayudarlos.
Las vueltas de la vida me llevaron, por un tiempo, fuera de tierras magyares. Pero la idea es volver, y seguir con este blog que tantas satisfacciones me trae. Por eso, por estos meses, abro la convocatoria.
1) ¿Viajaste a Budapest y fue una gran experiencia? ¿Conociste algún rincón oculto? ¿Algo que te gustaría compartir con otros? Todo vale, texto, fotos, ideas, comentarios. Abro la convocatoria para que el que tenga ganas use este espacio para conectar y compartir. Sólo tienen que mandarme un mail a enbudapestblog@gmail.com
2) Y, por otro lado, en Facebook ya pasamos los 900! Increíble. Y me gustaría mucho poder seguir mostrando imágenes de Budapest. Cosas que nos llaman la atención, que nos divierten, etc. Así que si tienen alguna foto, no se olviden de mandarla. O la pueden compartir en el muro, y yo la comparto para que todos las veamos! Gracias
Facebook: https://www.facebook.com/enbudapest
Al que le interese seguir un poco de mis nuevas andanzas, puede entrar a este blog: En DC o a su página de Facebook.
Hasta pronto!
domingo, 1 de abril de 2012
Kit de supervivencia para viajeros
Nota: actualización abril 2012 ;)Hace ya casi diez meses (ahora son dos años!) que comenzó esta blog y, poco a poco, sus páginas se fueron llenando de post de todas las formas y colores. A la vez, y a pesar de las etiquetas que intentan ordenar un poco el asunto, la abundancia de información puede complicarles la cuestión a aquellos que viajan por primera vez a Budapest.
Para aquellos -los que quizás vienen sólo por algunos días-, está dirigido este “Kit de supervivencia para viajeros”. Siguiendo la idea de este blog, que se propone como "una guía turística alternativa para armar”, vamos entonces a intentar un principio de ensamble. A continuación paso a compilarles algunas opciones que pueden ayudarlos en la grata tarea de planificar su viaje. Bienvenidos a bordo!
Información general
Los siete imperdibles de Budapest
El pasado siempre asoma en las las calles de Budapest
Qué hacer
Caminando por la Avenida Andrassy
Budapest con chicos
También con chicos, el tren de los niños
Caminatas autoguiadas
Underground Nyugati
Romai, un paseo a orillas del Danubio
Gül Baba, un rincón mágico en Budapest
Viajar como un local en Budapest
Una tarde en la Isla Margarita
Baños en Budapest: St. Luckács
Mercado de pulgar: Ecseri
Restaurantes
Wang Mester, el mejor restaurante chino según Time Out
Köleves por partida doble
Menú del día - Almuerzos económicos
Kádar, estilo cantina de barrio
Imperdibles de Hungría: Comida
Un poco a trasmano, pero de lo mejorcito en dulces y helados, Daubner
Bares / Cafés
Castro Bisztro
Castro No Smoking
Múvesz
Sugar!
Costa Coffee
Moda
Wamp: una feria de diseño independiente
Escapadas
Esztergom, ex capital húngara
Debrecen, la segunda ciudad más grande de Hungría
Szeged, una ciudad universitaria
Especial Otoño-Invierno
¿Qué hace la gente cuando nieva?
Prometo ir actualizando el kit a medida que avancen los post. Y ya saben que En Budapest también anda por las redes sociales. Para información actualizada de actividades, eventos, festejos y demás, pueden sumarse a la página de Facebook o seguir el blog en Twitter. ;)
Un poco a trasmano, pero de lo mejorcito en dulces y helados, Daubner
Bares / Cafés
Castro Bisztro
Castro No Smoking
Múvesz
Sugar!
Costa Coffee
Moda
Wamp: una feria de diseño independiente
Escapadas
Esztergom, ex capital húngara
Debrecen, la segunda ciudad más grande de Hungría
Szeged, una ciudad universitaria
Paseando por Vác
Un fin de semana en Pécs
Y, también Bratislava y Viena
Especial Otoño-Invierno
¿Qué hace la gente cuando nieva?
Prometo ir actualizando el kit a medida que avancen los post. Y ya saben que En Budapest también anda por las redes sociales. Para información actualizada de actividades, eventos, festejos y demás, pueden sumarse a la página de Facebook o seguir el blog en Twitter. ;)
martes, 28 de febrero de 2012
Escapadas: Paseando por Vác
Mis pretensiones no eran muchas, pero ver un nuevo panorama. Y la ciudad me sorprendió para bien. Tiene una costanera divina, ideal para armar picnis de primavera a la orilla del Danubio (decir que este sábado había un viento interesante que me alejaba un poco). Tiene lindas callecitas y pintorescas casas. Y tiene una de las pastelerías más famosas del país. Y, sí, lo confieso, esta escapada fue más culinaria que otra cosa. Ya llegará algo más de turismo aventura, montañismo, o esas cosas. Pero esta vez fue la hora de atacar la comida.
Previo paso por la web de TripAdvisor para chequear restaurantes llegamos a Vacz Remete Pince. Había sólo tres restaurantes con críticas, y este parecía el mejorcito. Digamos que comí bien, pero creo que debe haber mejores opciones por ahi. Asi que si alguien conoce un buen lugar, avise.
Pero lo mejor estaba por llegar de la mano de "la colección de invierno" de la pastelería Desszertszalon (el salón de los postres). Sí, como lo escuchan, cada temporada tiene su exclusiva colección. Es un local super chiquito, sólo tiene tres mesas para sentarse, pero la mayoría de la gente pasa a llevarse algo y se va. Todo se ve super rico y el diseño es muy cuidado. Esta vez opté por unos macarones y el tradicional Kremes, pero la próxima creo que ataco algo con caramel (extraño tanto el dulce de leche, que esto es lo que más se parece).
Mientras piden algo pueden ver la cantidad de premios que se ganó el pastelero de la casa, László Mihályi. Todos los productos, aseguran, son frescos y no usan conservantes ni colorantes artificiales. La verdad que eso se nota, tiene ese sabor de postres caseros. Los precios son bastante más elevados que en las pastelerías de barrio (una porción pequeña de alguna de las tortas está alrededor de 1000 forints), pero creo que vale la pena. La misión, según dicen en la página, es renovar la pastelería húngara. Y yo creo que lo están logrando. Si vuelvo a Vác, esta va a ser una de las principales razones. ;)
Yapa, Día de bodas en Vác
viernes, 24 de febrero de 2012
Mercado chino Cuatro Tigres
Cuando me voy de viaje, una de las primeras cosas que me fijo antes es si hay algun mercado interesante para visitar. Pero por alguna extraña razón a más de dos años de vivir en tierras magyares nunca había ido al enorme mercado chino. Por eso cuando me enteré que mi compañera de tango Linda estaba investigando este mercado para su tesis de doctorado lo primero que hice, con ojos suplicantes, fue pedirle que fuera conmigo. La suerte estaba de mi lado, porque justo unas semanas después salió una visita guiada con un grupo de estudiantes, y yo me sumé.
Fue una visita super interesante, porque esta vez el objetivo consumista pasó a segundo plano. Lo importante era mirar todo y escuchar las cosas que Linda tenía para contarnos. Y otras que refresqué ahora, leyendo un paper que escribió sobre el tema, y del que les cuento algunas cosas.
El mercado chino de Budapest es enorme y se creó en el momento de transición del comunismo, cuando muchísimos chinos llegaron a Hungría a principios de los 90 porque no necesitaban visa para entrar (algo que se terminó en 1992). Al principio vendían cosas en las calles o en los pasajes subterráneos del metro, pero después comenzaron a organizarse en mercados en antiguos edificios o en áreas abandonadas de la ciudad. Fue ahí cuando algunos húngaros vieron el negocio y armaron todo lo necesario para abrir el mercado de “Józsefváros”, más conocidos como "Cuatro Tigres", en Noviembre de 1992.
Aunque se lo llama el mercado chino, hoy la mayoría de los vendedores que están ahí son vietnamitas. Muchos de los antiguos locatarios se mudaron un poco más lejos, donde ahora hay un polo de negocios que venden ropa al por mayor. También fuimos ahí, y se nota que la zona está en constante crecimiento. Para escapar un ratito del frío nos metimos en un pequeño restaurante a tomar una sopa. Muy rica, y además fijense los amigables precios.
Volviendo al Cuatro Tigres, ahí también pueden encontrar muchos puestos de comida, auque yo no probé nada. En este post alguien mucho más experimentado en el tema cuenta sus recomendaciones, aunque en los comentarios avisa que ahora que hay más vietnamitas y menos chinos las cosas cambiaron un poco.
Para los que se preguntan cómo ir, es super sencillo. Desde Blaha Lujza se pueden tomar el tranvía 28 y se bajan en la puerta. A la izquierda van a encontrarse con la parte en que hay más vendedores vietamitas (es la parte original del mercado, que se llama Négy Tigris). A la derecha van a encontrar más puestos chinos (más al por mayor, pero también al por menor). La parte más interesante y colorida está en Négy Tigris, por lo que les recomiendo que empiecen por ahí. Por mi parte yo quiero ir de vuelta, esta vez con un poco menos mirada antropológica, y un poco más en los productos. ;)
sábado, 4 de febrero de 2012
Kádár: espíritu de cantina de barrio
Al entrar a Kádár me vino de repente la sensación de estar en una cantina de mis añoradas callecitas porteñas. Sifones de soda sobre las mesas con manteles cuadriculados. Fotos en las paredes, incluyendo autógrafos de personalidades famosas. Camareros que corren de un lado al otro, acomodando a una clientela que no para de ir y venir. Porque, eso sí, Kádár siempre está lleno. Pero siempre, aunque haya que esperar un poquito, se desocupa una mesa.
Es un lugar ideal para comer esos platos húngaros que, los locales, siempre comen en casas de abuelas o madres. A la carta se suman algunas opciones de la comida judía, como por ejemplo el tradicional cholent (sólet en húngaro). Según leo ahora, mientras escribo este post, es un guiso que incluye papas, granos de cebada, porotos, zanahoria picada, ajo y cebollas fritas. Y también parece que es una comida típica del Shabbat. En mi caso lo comí un sábado, asi que seguí las tradiciones sin quererlo ;)
Es la segunda vez que voy a Kádár, y esta vez opté por ese plato que, muchos dicen, es una de las grandes especialidades de la casa. Y, no defraudó en lo más mínimo. Comida ideal para días frios, y genial acompañarla con remolacha con rabano. Me hizo acordar mucho al jrein, y me trajo de repente miles de recuerdos de infancia. En la lista hay clásicos como pollo a la paprika, guisos, sopas, etc. Ya sumé al lugar a mis favoritos y, además, es una gran opción para llevar a amigos extranjeros que vienen de visita. Cantina retro húngara, con platos judíos y un aire de bodegón porteño. Qué más se puede pedir? ;)
Kádár, 1072 Budapest, Klauzál tér 9.
Fotos: http://www.diningguide.hu (bueno, la de la comida es mía, las fotos generales las saqué la primera vez que fui y ahora no las encuentro!)
Ah, y de paso aprovecho para decirles que en enero este blog cumplió 2 años!!!! Cómo pasa el tiempo. Les agradezco a ustedes por leerlo, comentarlo, mandarle cálidos mails, etc. Un gusto encontrarlos por acá. Y brindo por muchos posts más!
jueves, 29 de diciembre de 2011
Una buena manera de cerrar el 2011
Escribo este post, apurando las palabras, para que no me gane el 2012. No vamos a hacer balances, pero a la vez ver a En Budapest y a sus recomendados en una guía de turismo, bien podría ser una buena manera de cerrar este año. Y de decirles gracias por leerme. Leerme en silencio, o leerme y dejarme un comentario, o leerme y mandar un mail. Y que espero que alguna de mis respuestas a sus consultas los haya ayudado a armar su viaje (o, al menos, no los haya confundido más!).
Les paso entonces un resumen en español de algunos de los recomendados que salieron en la guía de Budapest de Electronic Beats. Una guía muy cool, que de tan cool no se muy bien donde se puede encontrar. Pero por las dudas aca pueden ver la version completa de mis recomendados. Y prometo volver con algunas otras cosas de esta guía, que tienen muchos consejos y lugares para ir sin falta. Ya estoy armando mi lista, sobre todo para ver algunos nuevos lugares de diseño.
Si vienen leyendo el blog desde hace casi dos años (dos años, increíble), algunas cosas les van a sonar. Y otras fueron saliendo de forma espontánea, durante la entrevista con Andras. Hablando de eso, que raro es estar del otro lado del grabador....
Rincones secretos
Gul Baba. Una callecita entrañable en Buda.
Puente de las cadenas. Si se fijan bien, hay un caminito que sube hacia el castillo, y de paso pueden simplemente sentarse arriba del tunel y tener una vista panorámica super interesante.
Tranvía Nº2. No me canso de repetirlo, pero por el módico precio de un billete de tranvía normal, pueden hacer un genial recorrido turístico. De paso, si vienen para las fiestas, pueden subirse al vagón navideño.
Escapadas del cemento, pero cerquita
-Normafa. En otoño, para sentir las hojas crujir. En invierno para jugar con la nieve y comer retes. O, en mi caso, tomar un té y hacer la tarea de metodos cuantitativos para mi nuevo Master, calculadora en mano.
-Margitsziget. Picnic con amigos al lado de la fuente musical. O, para los que gustan, una genial pista para correr bordeando la isla.
Cycle Renaissance
-Salgan a pedalear. Si tienen suerte, la gente de Cycle Chic estará ahi para retratarlos.
A comer afuera!
-Koleves, claro. Castro tambien (aparte, tiene uno de los mejores cafe helados de la ciudad). Para comida china, nada mejor que Wang Mester que por suerte tambien llega a casita gracias al delivery. Y Ket Szerecsen.
Ese es un pequeño resumen de algunos recomendados. Pero ustedes, lectores del blog, saben que la lista sigue y sigue.
Gran 2012! Nos vemos el año que viene.... :)
sábado, 26 de noviembre de 2011
La torta del año

Hace casi dos años que hago este blog...y ahora me vengo a enterar? ¿Cómo nadie me avisó antes? Así, como al pasar, mi amiga Ngila llegó a casa con un paquete. "Compré torta", me avisó mientras abría la heladera. "Creo que una es la torta de Hungría, la que eligieron este año", me dijo asi como al pasar.
-La qué? (Bueno, en realidad la charla fue en inglés, asi que fue más bien un "what?"?)
-La torta del año. Bah, creo, porque es una torta medio extraña y con durazno. Y creo que la torta que ganó este año era así.
-(Silencio) - (Cara de no tengo idea de que me estas hablando, pero si de comida se trata, y estamos en Hungría, todo puede ser).
-Todos los años organizan un concurso. Se presentan distintas opciones de tortas. Una gana, se lleva el premio, y después las otras casas de repostería pueden usar la receta y prepararla. La del año pasado fue genial. Vamos a ver tal la ganadora del 2011.
Después de semejante revelación, no quedó otra cosa que echar mano del amigo Google para, uno, leer un poco más al respecto y, dos, sacarnos la duda si la torta que estabamos a punto de atacar era la premiada o sólo una normal sin pretensiones.
Y, uno, todo lo que me dijo Ngila es verdad. Según se lee en la página oficial, este es el quinto año consecutivo en que se organiza la competencia. Parece que no sólo participan resposteros, sino también "amas de casa ambiciosas". Lo que se busca son recetas innovadoras y creativas que representen los sabores de Hungría y que estén conectadas de alguna manera con el día nacional (20 de agosto).
Este año la torta es ganadora es una con un relleno de durazno, sobre la que pueden leer más acá. Y, dos. Sí, finalmente comimos la torta del año. Rica, pero no nada tan especial. Sobre todo comparado con la otra que comimos: una torta de arroz. Otra novedad para mí. Basicamente el viejo y querido arroz con leche, pero hecho torta. Para mi, esa fue la torta del año.

Foto: Zilakavehaz
PD: Claro que para tener la palabra final habría que probar la versión original, y no una de las copias ;)
Probaron las otras tortas ganadoras? Recomiendan alguna en especial? Alguien probó la original? :)
viernes, 18 de noviembre de 2011
La Plaza: Cocina de autor en Budapest

Cuando uno sale a explorar Budapest se encuentra con muchas cosas en el camino. En este blog siempre intento reflejar un poco de todo. Y un poco para todos. Y esta vez gracias a la invitación de la gente de La Plaza Restaurant vamos con un post "de luxe".
La Plaza es un restaurante que está en el flamante hotel Iberostar que se suma a la tendencia de cocina de autor. Y también a esta nueva idea de cocina molecular. Abrió hace pocas semanas de la mano de Juan Carlos Gonzalez, un cheff con un nutrido curriculum que incluye ser parte de las famosas huestes de El Bulli. Para quien no lo conoce, El Bulli es uno (o mejor dicho era uno), de los mejores restaurantes del mundo. Para comer allí había que reservar con meses (o quizás un año) de anticipación. Y también era famoso por convertir a la cocina en un laboratorio químico en el que se probaban distintas mezclas.
Esa impronta se siente en La Plaza. Cuando me iban trayendo distintas tapas aparecían todo tipo de sabores, texturas y presentaciones. Pero todo tomó otro sentido en la sobremesa, cuando Juan Carlos se vino a sentar conmigo y a explicarme algunos de los secretos. "Yo no vengo a hacer la cocina del Bulli porque para eso necesitas un equipo de 40 personas", arranca. Pero aclara que a la vez siempre busca "un guiño, algo divertido que le permita jugar con el cliente".
Juan Carlos habla de la comida y se apasiona. Y parece mentira que en realidad su primer oficio fue vinculado con la electricidad. Aunque desde chico se aventuraba en la cocina ("me hacía unos crepes o una salsa bolognesa"), la decisión de ser cocinero llegó después de estar rodeado de cables y lamparitas en el negocio familiar. A los 17 años largó todo y se fue a fregar platos en un restaurante en Andorra. Tanto le gustó que empezó a buscar su lugar entre ollas...y como vemos lo consiguió.
Así, por ejemplo, me enteré que esa espuma que me sirvieron en el aperitivo (lo que ven en la cucharita de té), y que me devoré en medio microsegundo, en realidad implica un complejo proceso de elaboración de, escuchen esto, casi 20 horas! Simplificando el proceso viene a ser algo así como: primero hacen un puré de tomate, después lo congelan, una vez que está congelado lo ponen en una superficie especial (una especie de paño), y se va descongelando poquito a poco. La pulpa va quedando en el paño y las gotas de agua van cayendo (más o menos unas 14 horas). El resultado es un agua a la que se le agrega gelatina, "que es una proteína, y lo que hace es emulsionarlo" (bueno, ahi ya me perdí... no quedan rastros en mi cerebro de mis conocimientos de química del colegio secundario). Resultado final: una especie de esponja.
El aperitivo fue uno de los hits de la noche. Pero, además de la espuma, si observan bien van a ver que hay un caldo (buenísimo), con un fideo. Ese supuesto fideo, que uno podría pensar que fue comprado en el almacén de la vuelta, en realidad es otra cosa: un spaguetti de gelatina. "La idea es salir de la monotonía", me explica Juan Carlos.
Resumen de algunos de los platos del tapeo de la noche: langostinos empanados, croquetas de jamón, sopa de tomaté fría, callos a la madrileña...y sigue la lista.
Patatas bravas reversionadas. "Son las de toda la vida, pero le ponemos un poquito de diseño".
Pero volvamos a la sobremesa con Juan Carlos en la que me cuenta que todo esto es un trabajo artesanal. "Siempre digo que si no hay sentimientos, hay otros trabajos. Yo no trabajo para hacer un plato, yo trabajo para disfrutar con el plato. Lo mismo el que viene a comer. No viene para alimentarse, viene para disfrutar". Y, como si nos quedaran dudas remata: "La cocina es mi pasión".
Un capítulo aparte merece la presentación. Si ven las fotos van a poder comprobar que cada tapa venía a la mesa de una forma totalmente diferente. Y acá, una vez más, terminé de entender todo hablando con el cheff. Se sorprenderían de saber la cantidad de detalles que él busca antes de liberar un plato. Cada pote, vasija, recipiente tiene su temperatura adecuada, por ejemplo. Quizás por esto, por la obsesión por cada mínimo detalle, Juan confiesa que en su casa nunca cocina algo que lleve más de 30 minutos:"Necesito desconectar. Soy mucho de lentejas y pucheros en la olla de acero."
Como buena golosa, el final fue glorioso con dos (sí, asi como escuchan, dos), postres. El primero fue una genial crema catalana. Creo que me voy a hacer una escapada en cualquier momento solo para repetir el postre.
Resumiendo, La Plaza desembarcó en Budapest con una apuesta arriesgada. Mientras que en España hay más de 80 restaurantes que ostentan la ansiada estrella Michelin en la entrada, en Hungría hay sólo dos (Costes y Onix). Pero atentos porque Juan Carlos y equipo ya se plantearon el desafío y confiesan que no piensan parar hasta conseguir su estrella. Suerte con eso!
La Plaza Restaurant en Facebook
Las fotos del Restaurant las saqué de su página de FB. Las de la comida son mías (entre bocado y bocado) ;)
Para el que quiera chequear los precios, en la página de Facebook del Restaurant tienen las cartas y los distintos menús.
PS: Gracias a Miguel y a Juan Carlos por la invitación!
sábado, 8 de octubre de 2011
A Szentendre en bicicleta
Más sobre Szentendre, en este post del año pasado...como pasa el tiempo :)
Qué otros lugares recomiendan para ir en bicicleta desde Budapest?
Fotos: Algunas mías, otras de mi amiga Angela.
jueves, 18 de agosto de 2011
Aprendiendo húngaro: Hagamos un trato
Pasados los preámbulos, entonces, húngaros queridos, les propongo lo siguiente:
Entonces sí, hagamos un trato
Por mi parte, prometo esforzarme, primero, por hablar más claro y más fuerte. Supongo que esto pasa siempre que uno empieza el proceso de comunicarse en otro idioma, pero toda la timidez que no tengo en distintos aspectos de mi vida diaria, aparece a la hora de arrancar con el magyar. Admito, entonces, que a veces no me expreso de manera clara y fuerte.
Ahora, una vez que hablo claro y fuerte, ahí no se acaba la cosa. Se viene una de las cosas más complicadas –al menos para nosotros, hispanohablantes-, que es la pronunciación. Ya les expliqué varias veces algunas de las mayores dificultades, así que no es necesario repetirlo. Ahora, muchachos, también les pido que hagan un esfuerzo ustedes y que traten de entender un poco más y darse cuenta que es casi imposible que hablemos como nativos.
Se que no están acostumbrados a que los extranjeros se adentren en su idioma (“el único que el diablo respeta”), pero también es un círculo vicioso. Ustedes no nos entienden, nosotros nos frustramos, y así todo sigue. Vamos, si pido un “szöld tea” (té verde), aunque mi “z” no resuene tanto, y mi “ö” no sea perfecta, no creo que sea tan complicado adivinarlo. Camareros húngaros! Vamos que se puede!
Esto no se aplica a todos los húngaros. Claro está. Por eso estuve desarrollando una “teoría” de las distintas categorías de respuestas de un nativo frente a un no nativo que intenta, al menos, balbucear algunas palabras magyares.
Ahora, una vez que hablo claro y fuerte, ahí no se acaba la cosa. Se viene una de las cosas más complicadas –al menos para nosotros, hispanohablantes-, que es la pronunciación. Ya les expliqué varias veces algunas de las mayores dificultades, así que no es necesario repetirlo. Ahora, muchachos, también les pido que hagan un esfuerzo ustedes y que traten de entender un poco más y darse cuenta que es casi imposible que hablemos como nativos.
Se que no están acostumbrados a que los extranjeros se adentren en su idioma (“el único que el diablo respeta”), pero también es un círculo vicioso. Ustedes no nos entienden, nosotros nos frustramos, y así todo sigue. Vamos, si pido un “szöld tea” (té verde), aunque mi “z” no resuene tanto, y mi “ö” no sea perfecta, no creo que sea tan complicado adivinarlo. Camareros húngaros! Vamos que se puede!
Esto no se aplica a todos los húngaros. Claro está. Por eso estuve desarrollando una “teoría” de las distintas categorías de respuestas de un nativo frente a un no nativo que intenta, al menos, balbucear algunas palabras magyares.
1) El primer grupo de estudio caería en lo que podríamos denominar el “Ay, que dulce”. Allí entran amigas mías como Petra o Zsuzsi, o la camarera que todas las mañanas sonríe cómplice cuando pido “capuccino sok habbal” (con mucha espuma). Para este grupo, no importa lo qué digamos o cómo lo digamos. Para ellos es suficiente el esfuerzo y todo siempre va a estar bien. Son los mismos que nos felicitarán como si hubiéramos terminado de escribir un tratado de lingüística, cuando podamos armar una oración entera sin fallarle a la gramática. Siempre estarán al pie del cañón para explicarnos cómo se dice algo. A ellos no queda más que decirles gracias, y sepan que por gente como ustedes sigo pagando mis clases todas las semanas.
2) Es hora entonces de introducir la segunda categoría. Los que podríamos denominar “los eternos correctores”. Acá hay distintas variantes. Digamos que hay “correctores con la mejor onda”, que no saben que interrumpiendo cada maldita palabra que decimos para mostrarnos nuestro error, a veces sólo genera un efecto contrario. Y también están los “correctores con un poco menos de onda”. OK muchachos, ya sabemos que mi húngaro es básico, pero si me corrigen, en un punto es porque entendieron lo que quise decir. ¿No es ese el propósito de la comunicación?
3) Y llegamos a los más temidos. A los “no te entiendo nada y tampoco me importa entenderte”. En general, los especímenes de este grupo suelen estar en posiciones claves como “camareros”, “encargados de supermercados” o “vendedores”. Sepan que ellos nunca harán un esfuerzo por entenderte y, en general, te lo demostrarán trayéndote algo exactamente opuesto a lo que deseabas. También entran en esta categoría las personas que creen que si te gritan lo suficientemente fuerte una frase inentendible para tu húngaro, terminarás develando el misterio. No señores, no es así. En general, los “no te entiendo nada y tampoco me importan” no hablan otro idioma que no sea el húngaro. O, también puede pasar, piensan que si sos extranjero hablás inglés. Otro preconcepto.
Nota al pie: de más está decir que muchas veces las categorías se mezclan y un “ay que dulce” se puede combinar con un “corrector con buena onda”. Todo dependerá del interlocutor y de nuestro grado de inspiración al momento de expresarnos.
Entonces, volvamos al trato. Si de las dos partes hacemos un esfuerzo, podremos evitar problemas. Así, la próxima vez que pregunte “Van Wi-fi?” (Hay wi-fi?) no recibiré una copa de “White wine” (está bien, ya aprendí que acá se dice “guifi” y no “guaifai”) y quizás, con más suerte, si pido “Cola jéggel” (Coca con hielo) no recibiré Coca con Jägermeister. Ups, parece que las confusiones por acá siempre tiran para el lado del alcohol.
Así doy por cerrado el trato. Bueno, al menos por mi parte. Los mantendré informados. :)
Pd: ¿Cuál es su experiencia con el proceso de aprendizaje? ¿Qué otras categorías conocen? Quizás entre todos podamos sumar algunas más…
lunes, 15 de agosto de 2011
Fellini, como ser cool a orillas del Danubio
“Un lugar para escaparse, aunque sea un rato, de la ciudad”. Asi describía, en este mismo blog pero un año atrás, un paseo por Római part. Ahí les recomendaba distintas escalas -de turismo, de gastronomía, etc- para este paseo. Todo muy lindo, si. Pero desde que conocí a Fellini cambió todo, en el mejor sentido. ¿Cómo puede ser que no haya pasado miles de domingos tirada en esta playita a orillas del Danubio tomando una cerveza belga, tirando piedritas al río o leyendo un libro?
Simplemente es genial y totalmente diferente a la oferta vecina. Mientras la mayoría de los otros bares simplemente tienen mesas que miran al agua, Fellini rescata la idea de una playa con todas las letras. Claro, a menos que tengamos un deseo de probar experiencias extremas, no vamos a poder nadar en las (para nada cristalinas) aguas del segundo río más grande de Europa. Pero nadie nos va a prohibir tomar sol en bikini y engañar a nuestra mente con unas horitas de vacaciones.
Será para diferenciarse aún más de sus vecinos, que en Fellini no se consigue el clásico fillet de merluza, pero una breve carta con sandwhiches, panqueques o tortas alimentan más que dignamenmte nuestras necesidades gourmets. Lo mismo que las cervezas belgas, incluyendo Kriek (cerveza de cereza agria, según wikipedia, que calculo que será guinda). Todo se pide directamente en la barra/carromato.
Hay algunas (pocas) mesas propiamente dichas con sillas. Para el resto se ofrecen unas amables reposeras o simplemente lonas tiradas en el piso (bien gruesas para evitar la molestia de las piedritas).
Por ahora fui solo de día, pero por lo que pude ver en las fotos de Facebook, hay fiestas nocturnas con DJs que prometen bastante y bonitas luces de colores (mi perdición, llenaría mi casa con guirnaldas lumínicas de todo tipo). Para sumar excentricidades, también incluyen un puesto para reparar bicicletas. La gente de Fellini, claro está, se lleva el galardón del lugar más cool de Romai Part. Yo que ustedes, si voy para allá, no me lo pierdo.
PD: La gente de la revista Time Out aconseja que, si van de noche, no se olviden el repelente para mosquitos.
¿Cómo llegar? Acá tienen un mapa, no se pierdan! ;)
Fotos: Fellini Római Kultúrbisztró en Facebook.
lunes, 1 de agosto de 2011
Valle de las Artes - Kapolcs
¿Me creerían si les digo que este era uno de los stands más populares del tradicional festival húngaro "El valle de las artes"?
Cultura? Libros? Música? No, nada de eso! Papas fritas en espiral. El proceso, admito, es cautivante:
Cultura? Libros? Música? No, nada de eso! Papas fritas en espiral. El proceso, admito, es cautivante:
lunes, 18 de julio de 2011
Mi reino por un helado de Daubner
Cuando mi amiga Petra me dijo que no, que no podía ser que viviera hace más de un año en tierras húngaras y nunca hubiera ido a Daubner, me di cuenta que era algo serio. A ver, si hay una húngara que sabe de comida, es Petra. Y su comentario me hizo pensar que definitivamente no podía decir que conocía de gastronomía local, sin haber pisado esa casa de dulces perdida por las calles de Buda.Y cuando les digo que ella sabe del tema es porque no estamos hablando de cualquier persona que anda por ahí dando consejos sin fundamentos. No, para nada. Tanto sabe Petra de comida que en su pueblo no dudaron en pedirle que sea jurado del festival de gastronomía local. “Es que nadie puede comer tanto como yo”, se ríe ella, que tiene que ir probando plato por plato, matizando con algunas copitas de Palinka.
Volviendo a Daubner, lo primero que puedo decirles es que está afuera de t
odo recorrido turístico. Y es por eso mismo que me sorprende la cantidad de gente que lo visita. Fui dos domingos por la tarde y estaba más que lleno. Hay dos colas distintas, una para comprar helados (Petra aegura que son los mejores de Budapest), y la otra para comprar suculentas tortas y todo tipo de pogacsas (uno de mis nuevos vicios que acá se puede comprar bien calentita, recién sacada del horno). Igual no se asusten por la cantidad de gente, también hay muchos empleados y todo avanza bastante rápido. Supongo que en la semana estará más tranquilo. Ah, y respecto a los helados, mi amiga Judit, otra fanática confesa del lugar, me dio un sabio consejo que no supe escuchar a tiempo: “‘Tenés que pedir al menos tres bochas!”.
Entonces, recapitulemos. Daubner no está en el centro, no importa. Daubner tampoco tiene mesas y sillas para sentarse a disfrutar sus delicias, pero tampoco importa. Los ansiosos se apoyan en las barras o se sientan en unos bancos afuera. Los que pueden esperar más se llevan las cosas a su casa, o improvisan un picnic en la orilla del Danubio (como en mi caso, con una pareja de amigos argentinos de visita en Budapest).Si quieren seguir el consejo experto de Petra, tiene que probar flodni, un tradicional postre judío con manzana y semillitas de amapola. Y, como el viejo dicho de “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”, un gris lunes por la mañana, antes de haber pisado Daubner por primera vez, Petra me recibió con un pedazo de esta torta. ¿Mejor marketing que ese? Imposible. Ya estaba mirando en el mapa a ver cómo iba a llegar!
Básicamente acá todo tiene un sabor super especial. Y lo mejor, los precios son los mismos que en cualquier cukrászda amiga. Después, no digan que no les avisé! Y si llegan a ir, avisen qué comieron asi seguimos sumando opciones.
pd: Perdón por la falta de fotos propias, pero sabrán entender que estaba entretenida con otras cosas :)
sábado, 11 de junio de 2011
Sárvár, un spa con sauna nudista
La idea original de este post era contarles un poco sobre el spa Sárvár. Bueno, lo voy a hacer, pero admito que hay un detalle que pasó a primer plano. Este enorme complejo de wellness – ubicado a unos 200 kilómetros de Budapest- además de piscinas, aguas termales y geniales espacios para los niños tiene un sauna nudista.
“Without swimsuit”, dice la pulserita de papel que habilita la entrada. El sauna nudista acá funciona como un extra y por su particularidad “al natural” está prohibido para menores de 12 años. Entonces, una vez de pagar la entrada (consejo, después de las 4 todo está a mitad de precio, por lo cual si van más temprano les conviene pagar el ticket del sauna después de esta hora), y pasar por el molinete uno se hace acreedor de una sábana blanca.La idea de esta sábana es cubrirse. Todo suena muy bonito en la práctica, pero después de empezar la recorrida, y de ducharse o pasar por el jacuzzi, la sabanita empieza a mojarse y resulta un poco más incómoda (y reveladora) que al principio. El otro tema es que, a pesar de que es obligatorio cubrirse en las zonas de descanso, parece que muchos hombres encuentran estos pocos metros cuadrados los más liberadores de su existencia. O no se muy bien cuál será la razón, pero por algún motivo que desconozco pasan del nudismo al exhibicionismo.
Y ahí la cosa se complica un poco. Y uno empieza a pensar que tanto mejor es vivir en la ignorancia. Que hay cosas que preferiría no conocer. Pero bueno, los señores parece que están muy orgullosos de cómo Dios los trajo al mundo y quieren compartirlo con todos y todas. Asi que ahí anduve, tratando de llegar a un estado de instrospección que me permita aislarme del entorno. Y esquivando algunos espacios. Tampoco es muy simpática la idea de compartir un jacuzzi entre 4 desconocidos desnudos.
Aclaración: la foto de arriba es meramente ilustrativa y puede no corresponder con la realidad :)Pero la experiencia extraña no se termina ahí. Mientras una anda ahí, debatiéndose entre intentar taparse con la sabanita o lanzarse a la aventura, encontramos a un señor con una de las profesiones más extravagantes que conocí en mi vida. Vamos a llamarlo, por decirle de alguna manera, “Sauna Master”. Este señor nos invita a pasar a uno de los saunas, y después de tirar agua con un olor super rico, sin más preámbulos agarra una toalla y la empieza a sacudir frente a nuestras narices. Así el aire se va humedeciendo, el calor aumenta segundo a segundo y el Master sigue revoleando la toalla con fuerza e intensidad. Interesante. Distinto, podemos decir.
Bueno, pero la verdad es que el sauna es sólo una parte de Sárvár. Es un lugar super recomendable para ir con los chicos, con unos coloridos juegos de agua de última generación, incluido geniales toboganes de agua (también para adultos, claro). Ustedes deciden, si se quedan en la zona común o se animan a dejar atrás el traje de baño. Elige tu propia aventura :)
Fotos: Sárvár en Facebook.
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