lunes, 23 de mayo de 2011

Por la calle III - Especial Facebook

Caminando por Budapest siempre me llevo sorpresas. Muchas de ellas las voy compartiendo en forma cotidiana en la página de Facebook de este blog (que dicho sea de paso ya suma más de 600 personas! gracias a todos!). Pero el otro día me di cuenta que la mayoría de esas imágenes no pasaron por En Budapest. Asi que aprovecho para copiarles acá algunas de estas postales, que retratan un poco el día a día de estas callecitas húngaras (algunas son fotos de celular, de ahí la baja definición). Ah, y de paso me disculpo por esta ausencia un poco prolongada por acá :)

-Una mañana en el tranvía



-"Feitas, pero deliciosas". Buena estrategia de venta en el Mercado, no?



-Curiosidades de la vida. En un café de Budapest ofrecen "Chocolate caliente argentino". Aseguran que en las pampas argentinas la bebida favorita de los chicos es la mezcla de cacao con maracuyá. ?¿



-Campaña para reducir el consumo de sal, con un salero bastante particular :)



-Sin palabras...."Querido dueño de perro! Por favor quite el excremento de su perro del espacio público. Nosotros tampoco dejamos el nuestro ahí. Saludos, el resto de las personas"



-Zona para besarse. En Pest, a orillas del Danubio



-Máquina expendedora de carnadas
(las 24 horas!)


domingo, 27 de marzo de 2011

Un fin de semana en Pécs

Parece un lugar común, y es casi lo mismo que en el post anterior del Mercado de Pulgas de Ecseri, pero hace mucho tiempo que tenía la idea de conocer la ciudad húngara de Pécs. Claro, en el 2010 se hizo más famosa cuando fue elegida como una de las tres capitales culturales europeas (junto a Estambul y Essen). ¿Qué significa eso? Una agenda ininterrumpida de actividades a lo que se sumó a una polémica por las obras arquitectónicas que supuestamente se debían terminar en tiempo y forma para estrenar el rol de anfitrión.

Pécs es una urbe multiétnica habitada por distintas minorías, y repleta de espacios al aire libre ideal para perderse entre calles, callejones y parques. En 1998 recibió el Premio de Unesco "Ciudades por la Paz" por la forma en que recibió a los exiliados de la guerra de los balcanes. Es la quinta ciudad más grande de Hungría, en el sur oeste del país, cerca del borde con Croacia. Hay muchos lugares para visitar, varios de ellos hoy patrimonio de la humanidad de Unesco, como la necrópolis cristiana. Las opciones turísticas incluyen, entre otras, la Catedral, la Universidad de Pécs (fundada en 1367 por Luis I de Hungría y la más antigua del país), la mezquita Jakovali Hassan, la Municipalidad y el Teatro Nacional de Pécs.

La ciudad alberga 160 mil habitantes y, según muchos, un clima más meditarráneo (aunque, hay que admitirlo, Hungría no es un país tan grande como para realmente disfrutar de una variedad de temperaturas). De todas maneras el fin de semana que lo visité fue el primero en que la primavera se asomó, y los días soleados y los casi 20 grados hicieron que realmente pueda conocer la ciudad (no como me pasó con Szeged y la lluvia casi constante...pero ya volveré a ir!).

"Para nuestra boda" (dice el cartelito)

Muchos edificios muestran el pasado otomano, incluido la mezquita en la plaza principal (que fue luego reconvertida en una iglesia católica). También hay una buena oferta de museos, como el de Porcelana de Zsolnay, el de Csontváry (un famoso pintor húngaro) o el de Víctor Vasarely (para muchos padre del Op Art). Entre varias opciones, elegí una exposición llamada “Los Ocho”, en el Jasus Pannonious Múzeum que exhibía la obra de un grupo de pintores húngaros de comienzos del siglo XX con influencias de artistas como Matisse o Cezanne.

Antes de viajar me habían recomendado que vaya a la antigua Torre de TV. “Un paseo totalmente retro”, me dijeron. No estaba muy convencida, pero la posibilidad de tener una vista panorámica de la ciudad, sumado a una caminata en el bosque, hicieron que cambie de opinión. Es una experienca, digamos, interesante. Aunque se puede llegar en auto, también hay un sendero de trekking en medio de la naturaleza. Salvo que en este caso no se llega a la cima de una montaña, ahí bien lejos de la civilización y rodeada de silencio introspectivo, sino a una tremenda mole de metal. Arriba de todo hay un restaurante y un bar. Mi amigo tenía razón, dudo que el lugar haya cambiado mucho desde la década del 60/70.


El año pasado se terminó de construir la autopista que une Pécs con Budapest y ahora el viaje en auto es de alrededor de 2 horas. También se puede ir en tren o en bus. ¿Conocen Pécs? ¿Qué otras cosas recomendarían de la ciudad?

Fotos: Andras Petho

jueves, 10 de marzo de 2011

Mercado de Pulgas

Desde que me instalé en Budapest siempre quise ir a conocer el Mercado de Pulgas Ecseri. Bueno, en realidad desde antes, cuando estuve de simple turista. Pero por una cosa o por otra nunca iba. En el medio tuve una experiencia frustrada de suplantarlo con el Mercado de Pulgas del Parque de la Ciudad (un lugar totalmente olvidable en el que conviven objetos de dudosa procedencia junto a reliquias nazis de mal gusto). Pero no resultó, y Ecseri seguía en la lista de pendientes personal y del blog.

Supongo que una de las mayores contras -y lo que pospuso tanto tiempo mi visita-, es que está un poco fuera del centro de la ciudad. Pero tampoco es para tanto, y se puede llegar sin problemas con el transporte público. El otro tema es que todos aseguran que el mejor momento para visitarlo es el sábado a la mañana y, preferentemente, temprano. También abre los días de semana, pero con menos puestos y opciones. O sea, si quieren conocer el mercado de pulgas más famoso de Hungría en su mejor momento, tienen que ir el sábado. Aunque oficialmente cierra a las 3, pasado el mediodía muchos ya empiezan a levantar campamento. Igual también pueden comer algo ahí, por ejemplo Lángos, pero no es un lugar que se destaque por sus cualidades gourmet ;)


La regla de oro de Ecseri (como en todo mercado de pulgas) es el regateo. Será por eso que nunca ponen cartelitos con los precios. Será también porque cada vez más extranjeros se acercan, y entonces evaluarán el valor de acuerdo a una compleja ecuación entre tu cara, tu idioma, y si tu país tiene euros, dólares o no se qué. Sólo para tener una idea, el clásico sifón antiguo en uno de los puestos costaba 5 mil forints, aunque apenas emprendí la retirada, se ve que el buen hombre se acordó de algo y me avisó que también podía ser un poco menos.

Es un mercado enorme, por lo cual está bueno ir con un poco de tiempo para mirar las cosas. Tratar de aprender un poco de historia y de cultura húngara a partir de los objetos. Algún libro comunista, o un mueble con especiero incorporado para guardar paprika, o un disco de vinilo de música tradicional gitana. Cada cosa habla por sí sola. En el medio también hay lugar para lo bizarro. Una parte del mercado es al aire libre, asi que es un lindo paseo para estos días en que el invierno parece empezar a despedirse. Aunque nunca se sabe!

Esta vez me fui con las manos vacías, pero con muchas fotos. Veremos la próxima! Lo conocen? Compraron algo? Qué recomiendan?

PD: Cómo llegar acá. No se pierdan ;)

martes, 15 de febrero de 2011

Un tango en Budapest

El otro día me di cuenta que mi amiga Judit Somos es la húngara más argentina que conozco. Es esa que sabe a qué me refiero cuando busco inútilmente un alfajor en el kiosko, o recorro con la vista el menú de un restaurante con la falsa esperanza de encontrar una empanada de carne cortada a cuchillo. También es la que me habla de "vos", pronuncia la "ll" con "ye" y no dice "falda" sino "pollera". Ironías del destino, con Judit fuimos vecinas en el porteño barrio de Almagro. Aunque por aquella época no nos conocíamos, son altas las chances de que nos hubiéramos visto en el supermercado o cruzado en la estación Medrano del Subte A.

Judit -además de ser como les dije la húngara más argentina que conozco-, es una gran bailarina de tango.
-¿Esa sos vos?-, me acuerdo que le pregunté apenas la conocí cuando me mostró unas fotos en una milonga. Estaba irreconocible, con esa expresión que sólo tenemos cuando hacemos las cosas que más nos gustan, esas que llenan de sentido nuestros días. Es que Judit se transforma al ritmo del 2x4.

Creo que no es casualidad que sí nos hayamos encontrado en Budapest. Desde que llegué a tierra magyar, conociendo a muy poca gente, el baile fue mi vía de escape. Empezando por la salsa, probando danzas folklóricas húngaras (que definitivamente no fueron para mi), siguiendo por el jazz y el ballet (sí señores, también se puede empezar ballet a los 30 años). Claro, cada tanto recibía la misma pregunta: ¿También bailás tango?”. Y no. No bailo tango. Aprendí lo básico dos o tres veces, en el colegio secundario y en alguna clase abierta que fui con amigas, pero nunca seguí.
No sé muy bien porqué (tampoco se si vale la pena encontrarle una explicación), pero hace apenas una semanas decidí que era hora de empezar. Se que suena un poco extraño que una argentina viaje 12 mil kilómetros para aprender tango. Pero bueno, por lo menos no pueden decir que no soy original!

Judit y Bela, su pareja de baile, tienen una extraña habilidad para hacer parecer las cosas mucho más sencillas. Para ayudarnos a que dejemos de pensar en pasos predeterminados, en “undotrescuatro”, para dejar fluir los movimientos uno tras otro. Mucho más no puedo contarles porque este viernes es mi tercera clase, pero espero en pocos meses poder estar milongueando por las noches de Budapest (y también las porteñas).

Como toda buena compatriota, Judit también extraña esas callecitas que tienen esenosequé. “Buenos Aires esta viva, es una ciudad con un ritmo propio. Pero es algo que no se puede explicar, como el tango. Recién escuchaba una entrevista a una pareja de bailarines muy famosos. El hombre decía que si abrís una partitura de tango y la tocás va a sonar como una marcha, pero que está en uno ponerle onda para que suene como un tango. Con Buenos Aires es lo mismo, podés tratar de describirla pero eso no explica cómo es en realidad. Tiene esa magia que no se puede tranasmitir con palabras”.
Bueno, volviendo a las clases, les comparto una descripción de su técnica, sumado a una breve biografía de Judit y de Bela. Prometo actualizar con un nuevo post cuando pueda dar mis primeros pasos en una verdadera milonga!

La mayoría de las diferentes tendencias del tango argentino moderno están inspiradas en las técnicas de contact improvisation. Esta joven pareja tiene una importante experiencia internacional y busca reinterpretar el baile del tango. Durante las clases los participantes aprenden a través de ejercicios de contact improvisation y poco a poco van conociendo los pasos más estructurados del tango argentino. Los profesores buscan la conexión y la improvisación, desarrollando la creatividad y la armonía tanto en la danza contact como en el tango.

Judit Somos: Ya desde niña la parte más importante de su vida era el movimiento. Practicó distintas clases de deportes: desde el baile, hasta esgrima o equitación. También se perfeccionó, y aún lo sigue haciendo, en ballet y danza jazz, entre otros géneros. Fue en 2001 cuando comenzó su historia con el tango argentino. Desde ese momento bailó en escenarios como el del Teatro Nacional de Danza, la Casa de la Opera o el Palacio de las Artes en Budapest. Vivió en Buenos Aires en 2005 y 2006 y allí aprendió de grandes maestros como Pablo Villaraza y Dana Frígoli, entre otros. En simultáneo bailaba en la cena-show del Bar Sur, un clásico de la escena rioplatense. Cuando regresó a Hungría, en 2007, continuó enseñando junto a Áron Ecsedy.
En 2010 comenzó una nueva etapa como bailarina, junto a Béla Barabás. En él pudo encontrar una pareja para intentar correr los límites y crear un estilo único basado en la creatividad, la musicalidad, la armonía y la conexión perfecta.


Béla Barabás: Fue un exitoso deportista tanto en las artes marciales como en esgrima competitiva. Desde 2008 se dedicó con perseverancia a formarse en el tango, viajando por toda Europa para participar en prestigiosos seminarios (sobre todo en el llamado tango nuevo) y para tomar clases particulares con importantes maestros argentinos. Entre otras influencias, se inspiró en el tango nuevo de Pablo Inza y en la musicalidad de Horacio Godoy. En el camino se encontró con la técnica de contact improvisation y con la posibilidad de crear un nuevo estilo. Con Judit Somos fueron los primeros en enseñar esta técnica en Hungría. Abiertos a explorar nuevas formas comenzaron a dictar clases y talleres en 2010. Desde otoño de este año recibieron el apoyo de TRAFÓ (Casa de las Artes Contemporáneas), y dictan allí todos los meses distintos seminarios.

Coordenadas - Contact Impro Tango
Los pueden encontrar en el Facebook acá o acá. O en su página web.

Fotos: Gentileza Contact Tango Impro - Kinga Lakner y Tamás Boczkó

sábado, 22 de enero de 2011

Doce meses


Hace un año, en enero, un día un poco más frío que este (si la memoria no me falla) apreté por primera vez el botón "publicar entrada" de este blog. Sin caer en los lugares comunes al estilo “eltiempovuela”, puedo decir que hoy me sorprendo a mi misma festejando el primer cumpleaños de En Budapest.
¡Gracias por pasar por acá durante estos doce meses! Por los mails de todo tipo, y por aquellos lectores que pude conocer en persona durante su viaje (y aquellos que casi conozco, pero “eltiempoestirano”). Por los comentarios acá y allá, por Facebook. Por sus dudas que espero haber ayudado a solucionar (recomendaciones de hoteles, restaurantes, transporte, etc). Por las titas que me trajo una lectora hasta Budapest. Por los proyectos que empezamos a pensar con otros. Bueno, por todo.
Pero no todo es aniversario en este post. Hace tiempo que vengo recopilando algunas cosas que me llaman la atención del lenguaje húngaro. Así que estos doce meses pueden ser la excusa ideal para pasar esto a papel. Fiel a la idea del blog, algunos fragmentos para armar. Espero sus ideas también!

-Algunas de mis palabras favoritas hasta el momento: kilencvenkilenc (99) / kilenvenckilenc (99) / palacsinta (panqueque!) y kiváncsi (curioso).

-Como ya sabrán el húngaro tiene la singular particularidad que no se parece casi nada a otras lenguas (algún parentesco lejano con el finlandés, algunas coincidencias con el turco, pero no mucho más). Pero así y todo hay algunas pocas palabras que se dicen igual en español y en inglés. Asi que, amigos hispanohablantes, si vienen para acá, copien esta "útil" lista: pipa / pulóver / probléma / bomba / torta. Y además hay muchos adjetivos que vienen del latín, que se dicen casi igual como egoista (acuérdense que acá la s es shhhh), idealista, szimpatikus. Más de esto acá.

-Pero a la vez no se confundan con "falsos amigos", como Aréna: que en húngaro es estadio. / Gimnázium: colegio / Kurva: prostituta.

-Si hay algo que los húngaros se enorgullecen, además del goulash y el turó rudí, es la extensa cantidad de vocablos y frases que encuentran para insultar. Hay quienes aseguran que pueden pasarse horas sin repetir ni una sola palabra. Pero bueno, una simple para nosotros es idióta. Salvo que acá, por la forma de pronunciarla con una o bien larga, parece que la persona es aún más limitada.

-Si reciben un mail con un encabezado al estilo Hola Gabi!, pero en húngaro, no piensen que la persona está contenta, eufórica, o algo así. Simplemente acá en vez de dos puntos, o de una coma (como en inglés), el encabezado es con un signo de admiración.

-Esto es sólo una idea personal, que no pude comprobar. Pero creo que la forma de darle nuevos significados a las palabras es una buena forma de aprender más sobre la cultura de un país. En este caso, pienso por ejemplo en la palabra grasa (zsír). Lo usan para decir que algo está bien, ok o cool (también usan kiraly, rey, para lo mismo). Yo creo que acá la grasa tiene un lugar privilegiado (hasta comen grasa frita: töpörtyu). En cambio en Argentina decir que algo es grasa, es que es malo, de baja calidad, etc. Puede ser no?

-La otra noche, cerveza de por medio, me enteré que mientras nosotros decimos "príncipe azul", acá en Hungría las muchachas esperan ilusionadas a su "príncipe rubio" (szőke herceg).
Lo que es igual, el que el caballo es blanco.

Bueno, eso es todo. Esperemos seguir sorprendiéndome con las palabras porque eso va a significar que sigo aprendiendo y voy por buen camino. ¿Alguna idea más? ¿Cuáles son sus palabras favoritas en magyarul?

lunes, 3 de enero de 2011

Escapadas: Recorriendo Bratislava

Hace tiempo que quería hacer un post sobre Bratislava, una escapada muy recomendable para los que pasan varios días por Budapest (está a 250 km). Aprovecho que ya escribí al respecto, y les paso un extracto de una nota que publiqué el año pasado en la Revista Rumbos de Argentina. Buen viaje!

La capital de Eslovaquia es un secreto para muchos. Lejos de los circuitos más populares, muchos viajeros llegan buscando encontrar nuevos puntos en el mapa. Bratislava también esconde una paradoja: es una de las ciudades más antiguas en cuanto a historia pero, a la vez, una de las capitales más nuevas de Europa. Una ciudad en transición, con una mezcla de pasados y presentes en cada esquina.

El Danubio parece fracturar la historia en dos. De una orilla el casco histórico, con antiguas iglesias, castillos y casonas. Del otro lado, con sólo cruzar un puente, aparecen edificios monocromáticos en bloque que recuerdan la época roja. “Una pequeña gran ciudad”, así la presentan en la Oficina de Turismo local. Y no se trata de una metáfora: con medio millón de habitantes es una de las capitales más pequeñas de Europa Central.

La historia de Eslovaquia es un fiel reflejo de la complejidad del siglo XX. En un principio parte del imperio austro-húngaro, formó un nuevo estado junto con la República Checa, después de la Primera Guerra Mundial, que duró desde 1918 hasta 1993 (a excepción de los años de la Segunda Guerra). Al finalizar la contienda, Checoslovaquia pasó a formar parte del régimen comunista, hasta la Revolución de Terciopelo y la caída de la Cortina de Hierro en 1999. Se independizó como país en 1993 y poco a poco va pisando más fuerte en la Unión Europea.

Itinerario. Bratislava y Viena (a sólo 60 kilómetros entre sí) hoy tienen convenios de cooperación que las convierten en ciudades gemelas. Además ambas forman un particular récord: son las dos capitales más cercanas entre sí en el mundo (sin contar Roma y el Vaticano). Ubicadas a orillas del Danubio, también se las puede unir por barco y hasta alojarse en alguno de los tres boteles (hoteles sobre el agua).

El castillo de Bratislava, en lo alto de una colina rocosa, es uno de los símbolos inequívocos de la ciudad. Otro de los lugares más turísticos es la Catedral de San Martín, una iglesia gótica del siglo XV en la cual once reyes húngaros y ocho consortes fueron coronados entre 1563 a 1830.
El Nuevo Puente, construido entre 1967 y 1972, cuenta con una torre de 95 metros de alto con una construcción en la cima emulando un plato volador. En su interior funciona el restaurant UFO (ovni en inglés). Después de subir 430 escalones (o un ascensor que completa el trayecto en 45 segundos), se accede a un espacio con una de las mejores vistas panorámicas. Los precios también son elevados, ya que es uno de los restaurantes más famosos.

Una de las grandes atracciones son las singulares estatuas que pueblan las calles históricas (por ejemplo la única que sale de una alcantarilla). En plan curiosidades también se puede pasar por la casa más angosta de Europa Central, en la calle Michaslká y con una fachada de sólo 130 cm.

Mirada. Lucy Mallows es una periodista de viajes y fotógrafa británica que escribió la primera guía inglesa sobre “la maravillosa, no descubierta y no debidamente valorada Bratislava”, editada por Bradt Guides (conocida por escribir sobre ciudades por fuera del circuito tradicional). “Me gusta el hecho de que Bratislava siempre está en las sombras de Praga, a veces es como un 'secreto' que sólo algunos viajeros conocemos. Pero también es molesta la sensación de desconocimiento. Mucha gente me pregunta '¿Es en Rumania?' o '¿Es la capital de Eslovenia?'”, detalla.
“Casi todas las guías le reservan a Eslovaquia y Bratislava sólo algunas páginas al final del ejemplar de República Checa. Mi idea era mostrarle al mundo lo que se estaban perdiendo”, se queja. “Para alguien que nunca ha estado en Bratislava, la describiría como un perfecto recreo de fin de semana. La Ciudad Vieja ha sido restaurada y recuperó su vieja gloria y sus calles peatonales, llenas de cafés, bares y restaurantes totalmente amigables con los turistas. Bratislava tiene el tamaño perfecto para recorrerla a pie, con muchos lugares para parar a disfrutar un café con una torta o la famosa cerveza eslovaca Zlaty Bazant. Cuando llega la primavera los camareros sacan las mesas afuera y la ciudad tiene una atmósfera casi mediterránea”.

Bratislava es una ciudad ecléctica: es una urbe moderna que poco a poco está pisando más fuerte en cuanto a eventos artísticos y culturales. Pero también es un fiel exponente del pasado y un paraíso del turismo arquitectónico. Un lugar en el que aun se puede vivir el silencio y la calma de una “pequeña gran ciudad”.


Fotos: Andras Petho

jueves, 23 de diciembre de 2010

Christmas traditions in Hungary

(Versión en Español: acá)

- How do they explain to Hungarian children that Baby Jesus brings the presents? How would a baby carry them? If Santa has reindeer, Baby Jesus has any mean of transportation?

These enlightening questions arose the other night (with the help of palinka) talking with two British friends. We were trying to understand some of the new Christmas traditions around us and this thing about Baby Jesus was not really clear. Taking in account our own childhood experiences, this new mythology seems a little bit strange and we assumed that for children might be easier to believe that a fat and bearded guy with eight reindeer carry all the packages and not a baby.
Anyway, you should not worry: in Hungary there is also a St. Nicholas (Mikulas), but his important day is on the 6th of December when he gives chocolates, oranges and tangerines to children who behaved well and a little branch to the mischievous ones.
Here they don´t eat Pannetone but Beigli, a Hungarian pastry full of poppy seeds and szaloncukor. It is common to have some kind of fish for the Christmas dinner and after that they can open the presents. They don´t have to wait until midnight!
New Year’s Eve is a time to be with friends. One important thing: if you want to be sure that your finances are going to be good you should eat lentils. The reason? The shape, similar to coins, represents money. This year I won´t forget to have some!

This post has been entered into the Grantourismo and HomeAway Holiday- Rentals travel blogging competition.