jueves, 3 de junio de 2010

Clases de danza folklórica húngara

Lugar: Dürer Kert. Día y horario: Jueves a partir de las 20.30. Misión: aprender danza folklórica húngara.
La banda en vivo comienza a tocar. Son ellos los que marcan el ritmo y los que deciden por cuánto tiempo seguirá el baile. Pueden ser cinco, diez, veinte minutos. ¿Quién sabe? Lo importante es seguir los pasos pautados y no dejar de girar en la rueda. El baile folkórico húngaro por momentos parece un viaje en el tiempo y, con un poco de imaginación, no es dificil pensar que hace 300 o 200 años, un grupo de personas bailaba lo mismo una noche de verano en la plaza del pueblo.
Durante el comunismo este baile estuvo prohibido, pero a fines de los 70, de mano de un grupo de jóvenes comenzó un movimiento underground que rescataba las viejas costumbres y tradiciones. "Así, viajaron a lo que hoy es Rumania (y en donde viven muchos húngaros) y recopilaron canciones y músicas de las danzas folklóricas magyares", me explica el profesor Fülop Attila. Hoy, casi treinta años después de ese resurgimiento, hoy también son mayoría de jóvenes los que bailan en Dürer Kert.

Aunque a primera vista los pasos parezcan complicados, la cuestión está sólo en la práctica y en la repetición. Y, admito, esta última palabra define a este baile. Nadie parece incómodo con la idea de hacer lo mismo durante toda la canción. Y para ellos no hay nada de monótono: cantan, giran, bailan, y se divierten. No hay ningún secreto y ya desde el primer día se puede empezar a moverse al ritmo. En el medio, una buena bebida alcohólica (puede ser las tradicionales Palinka o Uniqum), pueden ayudar a deshinibirse y largarse.

Todos los jueves, a eso de las 20.30, comienza la clase en Dürer Kert. Lo primero que hay que saber es que este lugar siempre es una caja de sorpresas y en sus distintos espacios, salones, patios (y hasta en un autobus), se suceden varias cosas al mismo tiempo. Puede ser un concierto de rock, una feria de alguna radio alternativa o una noche de música electrónica. En general, si nada cambia, las clases se dan en el salón grande del primer piso.
Las primeras dos horas son ideales para los principiantes. Allí los profesores enseñan algunos pasos que se practican en una rueda grande, con la banda en vivo. Insisto, la única manera es probar y que el mismo movimiento vaya imprimiendo el ritmo en el cuerpo. Además, como están en el medio de la rueda, la misma gente los va a ir llevando (o arrastrando). A no preocuparse!

Después de la clase (en húngaro, pero el profesor también habla inglés y los va a poder orientar) y de un breve recreo comienza la fiesta. Y allí, de nuevo, lo mejor es dejarse sorprender. Son distintos bailes, por momentos en pareja, por momentos en subgrupos, por momentos todos juntos. Así la gente va armando coreografías espontáneas.
Si van a probar alguna clase les sugiero que vayan con calzado cómodo (zapatillas, o zapatos con taco bajo) y ropa fresca (van a transpirar más que en una clase de aerobics). Muchas mujeres eligen alguna pollera para crear un lindo efecto al girar.
¿Se acuerdan cuándo les hablé acerca de cómo viajar local en Budapest? Bueno, sumen esto a la lista pero arriba, bien arriba. No son muchos los extranjeros que se acercan, por lo cual es una gran manera de conocer gente húngara. No se dejen intimidar y vayan y giren!

Postdata: En junio serán las últimas clases. La actividad retomará en septiembre, después de las vacaciones de verano. Como les dije, todas las semanas las cosas van cambiando, pero a veces entrada es gratis, y a veces 400 forints. (Menos de 2 euros). También hay fiestas con baile folklórico en Gödör (en general cada 15 días).

Hay muchísimos subtipos de danza. Acá, por ejemplo, tienen una muestra de "Moldavian Csango Dance" en Gödor.



Fotos: Dürer Kert en Facebook.

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