Más sobre Szentendre, en este post del año pasado...como pasa el tiempo :)
Qué otros lugares recomiendan para ir en bicicleta desde Budapest?
Fotos: Algunas mías, otras de mi amiga Angela.
“Un lugar para escaparse, aunque sea un rato, de la ciudad”. Asi describía, en este mismo blog pero un año atrás, un paseo por Római part. Ahí les recomendaba distintas escalas -de turismo, de gastronomía, etc- para este paseo. Todo muy lindo, si. Pero desde que conocí a Fellini cambió todo, en el mejor sentido. ¿Cómo puede ser que no haya pasado miles de domingos tirada en esta playita a orillas del Danubio tomando una cerveza belga, tirando piedritas al río o leyendo un libro?
Simplemente es genial y totalmente diferente a la oferta vecina. Mientras la mayoría de los otros bares simplemente tienen mesas que miran al agua, Fellini rescata la idea de una playa con todas las letras. Claro, a menos que tengamos un deseo de probar experiencias extremas, no vamos a poder nadar en las (para nada cristalinas) aguas del segundo río más grande de Europa. Pero nadie nos va a prohibir tomar sol en bikini y engañar a nuestra mente con unas horitas de vacaciones.
Cuando mi amiga Petra me dijo que no, que no podía ser que viviera hace más de un año en tierras húngaras y nunca hubiera ido a Daubner, me di cuenta que era algo serio. A ver, si hay una húngara que sabe de comida, es Petra. Y su comentario me hizo pensar que definitivamente no podía decir que conocía de gastronomía local, sin haber pisado esa casa de dulces perdida por las calles de Buda.
odo recorrido turístico. Y es por eso mismo que me sorprende la cantidad de gente que lo visita. Fui dos domingos por la tarde y estaba más que lleno. Hay dos colas distintas, una para comprar helados (Petra aegura que son los mejores de Budapest), y la otra para comprar suculentas tortas y todo tipo de pogacsas (uno de mis nuevos vicios que acá se puede comprar bien calentita, recién sacada del horno). Igual no se asusten por la cantidad de gente, también hay muchos empleados y todo avanza bastante rápido. Supongo que en la semana estará más tranquilo. Ah, y respecto a los helados, mi amiga Judit, otra fanática confesa del lugar, me dio un sabio consejo que no supe escuchar a tiempo: “‘Tenés que pedir al menos tres bochas!”.
Entonces, recapitulemos. Daubner no está en el centro, no importa. Daubner tampoco tiene mesas y sillas para sentarse a disfrutar sus delicias, pero tampoco importa. Los ansiosos se apoyan en las barras o se sientan en unos bancos afuera. Los que pueden esperar más se llevan las cosas a su casa, o improvisan un picnic en la orilla del Danubio (como en mi caso, con una pareja de amigos argentinos de visita en Budapest).
La idea original de este post era contarles un poco sobre el spa Sárvár. Bueno, lo voy a hacer, pero admito que hay un detalle que pasó a primer plano. Este enorme complejo de wellness – ubicado a unos 200 kilómetros de Budapest- además de piscinas, aguas termales y geniales espacios para los niños tiene un sauna nudista.
“Without swimsuit”, dice la pulserita de papel que habilita la entrada. El sauna nudista acá funciona como un extra y por su particularidad “al natural” está prohibido para menores de 12 años. Entonces, una vez de pagar la entrada (consejo, después de las 4 todo está a mitad de precio, por lo cual si van más temprano les conviene pagar el ticket del sauna después de esta hora), y pasar por el molinete uno se hace acreedor de una sábana blanca.
Aclaración: la foto de arriba es meramente ilustrativa y puede no corresponder con la realidad :)
Fotos: Sárvár en Facebook.
Caminando por Budapest siempre me llevo sorpresas. Muchas de ellas las voy compartiendo en forma cotidiana en la página de Facebook de este blog (que dicho sea de paso ya suma más de 600 personas! gracias a todos!). Pero el otro día me di cuenta que la mayoría de esas imágenes no pasaron por En Budapest. Asi que aprovecho para copiarles acá algunas de estas postales, que retratan un poco el día a día de estas callecitas húngaras (algunas son fotos de celular, de ahí la baja definición). Ah, y de paso me disculpo por esta ausencia un poco prolongada por acá :)




